La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, (FECOBA) solicitó a la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) la urgente implementación de una moratoria especial que contribuya a la recuperación económica de las Pymes de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la crisis ocasionada por la pandemia de COVID-19. 

El reclamo, fundamentalmente, está orientado a la suspensión del cobro y el diferimiento del pago de todos los impuestos y los regímenes de retención y percepción sobre los Ingresos Brutos, Sellos, ABL, entre otros. 

En ese sentido, el presidente de la entidad, Fabián Castillo, remarcó la imperiosa necesidad de implementar esta moratoria para poder reactivar la matriz productiva de las Pymes. “Es un momento de mucha fragilidad en el sector, que necesita un acompañamiento puntual para los meses que vienen. Lo daños que deja la pandemia llevará mucho tiempo repararlos y este tipo de herramientas son ahora decisivas para acelerar cualquier atisbo de recuperación”, planteó. 

A su vez, se solicitó diferir el pago de las moratorias y los planes de facilidades de pago vigentes y transformar los saldos a favor como de libre disponibilidad.

Por otra parte, desde FECOBA se remarcó la necesidad de incentivar el consumo a través de diversas facilidades como la ampliación del “Ahora 18” y la creación del “Ahora 36” para adquirir productos de alto valor. Además, de contar con mayores flexibilizaciones para el otorgamiento de créditos. 

“Todos estos requerimientos son clave para la reactivación económica de uno de los sectores más afectados por la crisis actual. Es de vital importancia financiar el consumo, incentivarlo, para que la producción crezca y los comerciantes puedan salir adelante”, explicó Castillo.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 12 de noviembre de 2020.

Desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) compartimos una editorial redactada por la Camara de Empresarios Madereros y Afines (CEMA), entidad adherida a nuestra Federación.(*)

Culturalmente, a los Empresarios no se nos ve como lo que realmente somos y hacemos. Nos entusiasma emprender proyectos y tomamos todos los riesgos que ello implica: desde la idea inicial hasta el armado de la estructura y organización de una empresa, sin importar su tamaño. En la mayoría de los casos aportando capital propio.  Es escasa o nula la ayuda crediticia, ante el sinfín de requisitos y garantías que se nos exige. Y siempre teniendo que convivir con la expectativa de un resultado incierto. Generamos la mayor cantidad de puestos de trabajo y con ello damos la posibilidad a muchas personas de tener un trabajo genuino y alcanzar sus propios objetivos personales y familiares. Sin embargo, solemos ser vistos y rotulados como especuladores, egoístas, insensibles al dolor de los demás, dispuestos a avasallar los derechos de los otros. Lamentablemente, esto ha sido inculcado en la sociedad toda, lo que lleva de manera equivocada a que gran parte del imaginario colectivo esté convencido de que somos los que nos aprovechamos de los trabajadores, los responsables de la pobreza del país, y que debemos dar solución a los problemas los hayamos generado o no. Así es como somos vistos: como explotadores, casi como ladrones, en vez de reconocernos como parte de la sociedad que apuesta al crecimiento y desarrollo del país. Nuestra actividad, esfuerzo, riesgo, visión, y la generación de trabajo real al sistema, se ve amenazado cada vez más, debido a las condiciones adversas que sufrimos a diario.

La evolución de las relaciones del trabajo ha generado que los derechos de los trabajadores se vean cada vez más afianzados y respaldados, que las condiciones en los lugares de trabajo mejoraran y que muchos ex trabajadores se entusiasmaran y se volvieran empresarios. Esta loable evolución no ha sido equiparada respecto de los empresarios, donde nuestros derechos y condiciones de poder crecer y emprender nuevos desafíos, se ven siempre amenazados y expectantes a los cambios e imposiciones de nuevas restricciones y limitaciones de nuestras posibilidades. 

En ese marco, seguimos siendo los “malditos”, “los insensibles”, “los explotadores”, entre muchos otros calificativos que recibimos a diario. Al empresario siempre se le puede pedir más, siempre se le puede exigir más. La empresa todo lo “banca”. Y es por eso que generalmente la búsqueda facilista de la solución de los problemas recae sobre los empresarios, ya sea mediante aumento y/o creación de nuevos impuestos, cargas, tasas y responsabilidades, así como los juicios laborales siempre en aumento. Es muy revelador este último punto. En la justicia laboral, ya no se advierte justicia, no importa investigar para llegar a la verdad objetiva de quién tiene la razón sobre los planteos que se presentan. De nada sirven las pruebas y las argumentaciones que presentamos los empresarios, generalmente no son tenidas en cuenta. Lo que más les importa a los jueces, en la inmensa mayoría de los casos y para no ser cuestionados, es quién se presenta como el más débil y a quién hay que respaldar. Es más, poco importa lo que realmente le corresponda al empleado, ni que la empresa cada vez con más frecuencia quede en la ruina, lo que les importa es arribar, en la mayoría de los casos, a resoluciones que resulten políticamente correctas y eso lleva a condenar a los empresarios. Y esto en un marco legislativo que lleva a la estabilidad laboral eterna.

Y este imaginario colectivo, ha sido generado desde el Estado en sus distintas versiones y dirigencias. No tenemos registro de contar con un Estado y una sociedad que valore al empresario en los hechos, más allá de los discursos, como generador genuino de trabajo, como emprendedor de nuevos desafíos, como pieza fundamental para generar productos y servicios que generen riqueza y atraigan inversiones, eximiendo al mismo Estado de tener que incrementar el gasto presupuestario, como consecuencia del trabajo público.

Dentro de esta realidad, la Argentina, como el resto del mundo, sufre la pandemia, y más allá de las decisiones adoptadas por el gobierno, con una cuarentena interminable (acertada o no, la historia lo juzgará), una vez más y en mayor medida el peso recae sobre los “malos de la película”, es decir, los empresarios, teniendo que absorber sus consecuencias. 

Poco importa el tiempo que no trabajamos, la disminución de la demanda, el cumplimiento de los protocolos, el tener que organizar una nueva forma de transporte para nuestros trabajadores, el seguir pagando salarios a los que pertenecen a los grupos de riesgo, los nuevos vicios que esta situación irregular genera en la relación laboral, la posterior ampliación de los grupos de riesgo, todo con nuevos y mayores costos, recae siempre sobre las empresas. Y cuando intentamos cumplir con las escasas ventas que podamos realizar, nos encontramos con la escasez de materias primas.

Esto no es una crítica a los que nos gobiernan ahora. Tampoco es una propuesta de acción.  Es un grito: ESTO NO DA MÁS. NO PODEMOS COMPETIR DENTRO DE ESTE ESQUEMA, NI EN EL MERCADO INTERNO NI EN EL MUNDO. YA NO SOMOS VIABLES, NO SOMOS SOSTENIBLES. Los sucesivos Gobiernos nos han ido llevando a esta situación de inviabilidad, a esta falta de futuro como comunidad, como país.

Es hora de plantearnos qué país queremos y cómo lo hacemos, entre todos, sin buscar ventajas sobre intereses particulares, ni partidarios, adaptando los buenos ejemplos que se pueden encontrar en muchos países del mundo. Apoyando al empresario para que pueda generar empleo, sin abrumarlo, simplemente dejándolo hacer dentro de un razonable marco legal establecido, sin modificarlo de acuerdo a los intereses y circunstancias. 

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 10 de noviembre de 2020.

(*) Las opiniones expresadas en este documento que no ha sido sometido a revisión editorial, son de la exclusiva responsabilidad de los autores y pueden diferir con las de la organización.

La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA) acompaña a la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (AADET) y adhiere al comunicado que la entidad difundieradías atrás, solicitando a las autoridades nacionales y de la ciudad que, tras 7 meses y medio de inactividad del sector, se reabran los teatros bajo la implementación de los protocolos correspondientes.

El comunicado de AADET señala que, pese a haber primado el diálogo y voluntad de colaboración del sector teatral para con las autoridades a fin de poder brindar mayores condiciones de seguridad mediante los protocolos consensuados colectivamente entre los diferentes actores de las artes escénicas, por el momento la vuelta de la actividad teatral y musical sigue postergada y sin expectativas de evolución. 

Desde FECOBA entendemos que, más allá de las graves implicancias económicas que afectan significativamente a los empresarios, actores y trabajadores del ámbito teatral y musical como consecuencia de la falta de actividad, las artes y la cultura contribuyen a la vitalidad de la sociedad, a la cohesión social y al diálogo intercultural

Por lo antedicho, desde la Federación manifestamos nuestro acompañamiento a AADET y a todas las instituciones que legítimamente representan al sector, a la espera de que las autoridades revean esta situación que afecta a la conservación del tejido cultural local, impactando en los diferentes espacios vinculados al espectáculo e involucrando a artistas, empresarios, trabajadores y colaboradores del teatro y de la música en vivo.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 09 de noviembre de 2020.

ACTUALIZACIÓN:

Agradecemos a la AADET la nota de agradecimiento a nuestro apoyo:

La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA) manifiesta su apoyo a la Federación Argentina del Comercio en Artefactos para el Hogar y Afines (FACAHOGAR), entidad socia, en reclamo sobre el aumento de la alícuota de impuestos a los electrodomésticos, fijado en el Proyecto de Presupuesto 2021 que se tratará en la Cámara de Diputados.

Este nocivo incremento en los impuestos internos pasará de un 7% a un 17% en general, y del 0% a 6,55% para aquellos productos fabricados en Tierra del Fuego.

Cabe resaltar que los bienes alcanzados por la mencionada alícuota serán: celulares, monitores, proyectores, aire acondicionados, receptores de radiodifusión, entre otros, exceptuando computadoras y notebooks.

Con este tipo de impuesto lo que logramos es que mas argentinos no puedan acceder a lo que hoy es un equipamiento imprescindible en los hogares, y más aun en un contexto de pandemia y aislamiento obligatorio

En ese sentido, consideramos que este proyecto, que no condice con el delicado contexto económico actual por el que el país atraviesa, perjudicará severamente a las pymes, producto del aumento de los costos de importación, y la notoria caída de las ventas que esta decisión conllevará.

En adhesión, remarcamos la difícil situación de las industrias, los proveedores y los comercios que afrontan en la actualidad un panorama de faltante de materia prima, insumos y falta de stock, en consecuencia de la volatilidad del dólar y la reducción de la plaza de importaciones.

Junto a FACAHOGAR ratificamos que estas variables no generan otra cosa que, inflación en los precios y mayor incertidumbre e inestabilidad en el sector -que cabe destacar que está funcionando a un 55% de su capacidad- y que no da abasto en atender las demandas del mercado interno ante estos faltantes.

Es inminente que ante una falta de oferta los precios aumentarán, y que las industrias no están en condiciones de afrontar más cargas ni presiones. Sin dudas, esta medida no es más que un agravante para todas las pymes y empresas del país.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 28 de octubre de 2020.

Con motivo del día de la madre, las ventas en los comercios de proximidad de la Ciudad de Buenos Aires registraron una caída interanual del 33 por ciento, según reportó hoy un informe de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA).

De acuerdo a una encuesta online y telefónica que abarcó a los 60 centros comerciales de la Ciudad, el 52 por ciento de los comerciantes indicaron que su facturación en esta fecha fue menor que el año pasado. En tanto, el 36 por ciento de los comerciantes remarcó que la facturación se mantuvo igual y un 12 por ciento indicó que ésta fue mayor, en comparación con el 2019. 

A su vez, el 76 por ciento de los comercios encuestados señaló que, en comparación con el año anterior, facturaron una menor cantidad de artículos, mientras que el 20 por ciento manifestó que facturó igual cantidad de productos y tan solo el 4 por ciento facturó más. 

Según el relevamiento, el gasto promedio de los consumidores fue de $1.650 siendo la florería el principal rubro elegido para las madres. Entre los principales regalos consumidos le siguieron indumentaria, calzado, desayuno o regalos comestibles, pequeños electrodomésticos, perfumes y, por último, artículos de decoración para el hogar. 

“Estamos haciendo un seguimiento muy puntual de la situación de los comercios y vemos que resulta imperioso aplicar un fuerte incentivo al consumo desde el Estado y con acompañamiento real del sector financiero. Hay que ampliar las herramientas como el Ahora 18 e impulsar el Ahora 36. No basta con abrir los locales, la etapa que viene es empujar el consumo y la producción”, planteó Fabián Castillo, presidente de FECOBA.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 19 de octubre de 2020.

La Federación de Comercio e Industria (FECOBA) manifestó hoy la necesidad de impulsar el consumo a través de nuevos mecanismos, y propuso la ampliación de “Ahora 18” y la creación de “Ahora 36”.
Al cabo de una reunión del comité de crisis de la entidad, el titular de FECOBA, Fabián Castillo, afirmó que “la etapa que viene requerirá de un renovado incentivo al consumo porque en las actuales condiciones no basta con poder abrir los locales comerciales”.
En ese sentido, desde FECOBA reclamaron que el sector financiero “se vuelque a financiar el consumo y haga el aporte que se necesita para poner en funcionamiento la rueda productiva”.
“Creemos que ampliando el “Ahora 18” y creando el “Ahora 36″ para productos de mayor valor como electrodomésticos, bicicletas o motos, se logrará apuntalar una eventual recuperación económica”, explicó Castillo al término de la reunión.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 5 de octubre de 2020.

Desde La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires – FECOBA, como entidad representativa de más de 180 cámaras y entidades nacionales nos solidarizamos con las Pymes y los habitantes de las provincias que enfrentan la emergencia ambiental provocada por los trágicos incendios que azotan gravemente la zona centro, noreste y noroeste de nuestro querido país.

Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego – SNMF, los factores climáticos como la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad, las heladas constantes y los vientos fuertes inciden en su propagación.

FECOBA desde la capital de todos los argentinos reafirma su permanente compromiso con la construcción un país verdaderamente federal, es por esto, que queremos transmitir nuestro profundo compromiso y apoyo con las entidades de la gremial empresaria que representan al comercio, la industria, los servicios y el turismo Pyme de todo el país.

Hacemos un llamamiento a las autoridades locales y nacionales, y apoyamos el pedido de ayuda de las Pequeñas y Medianas Empresas que trabajan y enriquecen el ecosistema económico de las provincias afectadas.

Sobre la crisis económica derivada de la Pandemia Covid-19, que afecta gravemente a las Pymes del país, y el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio se suma esta emergencia civil, poniendo en peligro a los ciudadanos y sus patrimonios.

Es por esto, que, desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, apoyamos y acompañamos a las Pymes de las provincias afectadas, agradecemos los esfuerzos realizados por las autoridades, y esperamos la pronta finalización de este flagelo.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2 de octubre de 2020.

Ante la difusión de una comunicación que relevó la facturación en bares y restaurantes de la Ciudad, desde FECOBA aclaramos que la comparación se estableció con relación a la semana pasada, cuando la modalidad de las mesas al aire libre estaba prohibida.
Al mismo tiempo, aclaramos que, como señalamos el 26 de agosto último en un comunicado de prensa, el sector está muy lejos de recuperarse y requiere de medidas urgentes como la “rebaja del IVA al 50 por ciento, ATP hasta marzo, reducción de aportes y contribuciones y exención de Ingresos Brutos por seis meses, entre otros”.
Por último, volvemos a enfatizar la relevancia del trabajo que vienen realizando las cámaras gastronómicas en favor del sector, uno de los más golpeados en esta pandemia.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 4 de septiembre de 2020