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Comunicados

La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) se reunió con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, para  analizar la situación de las Pymes y trabajar en medidas que tiendan a la recuperación económica del sector, en el marco de la crisis económica ocasionada por la Pandemia de Covid-19. 

En representación de las 230 entidades asociadas, FECOBA planteó la necesidad de establecer herramientas que permitan incentivar el consumo, del mismo modo que propuso la creación de un plan estratégico de cogestión público-privada, orientada al estudio de medidas que impulsen el consumo y la actividad económica de las Pymes, uno de sectores más dinamizadores del desarrollo productivo argentino.

Dentro de las propuestas de reactivación inmediata solicitadas por la entidad se destacan, principalmente, la necesidad de activar un plan de fomento a la producción, la creación de un fondo de ayuda para las Pymes, y la continuación del programa de Aporte al Trabajo y la Producción (ATP).

Asimismo, FECOBA propuso la puesta en marcha de un plan de capacitaciones en oficios tradicionales y oficios digitales, que permitan la reducción de costos laborales. En materia laboral, se pidió la finalización de la prohibición de los despidos y la doble indemnización.

A su vez, se destacó la labor del Centro de Investigación Pyme Ciudad de Buenos Aires (CIPBA) de FECOBA en la elaboración de informes sobre precios, trazabilidad y seguimiento de la cadena de valor. En ese sentido FECOBA sostuvo una conversación respecto del análisis estadístico de locales vacíos realizado por la entidad, que formara parte del informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Del encuentro participaron, por parte de FECOBA, el presidente de la entidad y secretario de relaciones institucionales de CAME, Fabián Xavier Castillo; el secretario general, Sergio Lamas; el secretario de Hacienda, Marcelo Freire, el secretario de comercio exterior, Martin Picon; y el coordinador de la Mesa de Desarrollo Productivo, Hugo Martty. 

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 21 de enero de 2021.

El 60,5 por ciento de los comerciantes prevé que sus ventas para el primer trimestre de 2021 serán inferiores a las registradas durante el mismo período del último año, mientras que un 28,9 por ciento estima que logrará superar el promedio de unidades vendidas del año anterior, según se desprende de un relevamiento elaborado por la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA).

Según la encuesta online y telefónica, de la que participaron 60 centros comerciales porteños, para aumentar el porcentaje de unidades vendidas la principal variable a considerar este año será la reducción de las cargas sociales. Además, los encuestados señalaron que, otro de los factores a mejorar, serán la presión impositiva y la inflación.

Del mismo modo, bajar el déficit fiscal, corregir la volatilidad del tipo de cambio, reducir las tasas de interés y aumentar el financiamiento a través de créditos para las Pymes son las otras variables mencionadas por los comerciantes como fundamentales para que las ventas mejoren este año.

En esta misma línea, la continuidad del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), impulsado por el gobierno nacional, será fundamental para sostener las fuentes de trabajo y ayudar al comercio Pyme, uno de los sectores más golpeados por la crisis ocasionada por la pandemia.

“El 2020 fue un año sumamente difícil para nuestro sector pero, desde la Federación, buscamos llevar herramientas que permitieran apuntalarlo. En los últimos meses, la actividad comercial comenzó a reactivarse lentamente y la llegada de la vacuna a nuestro país nos da un atisbo de esperanza para este año que recién comienza” indicó el titular de FECOBA, Fabián Castillo. Además, remarcó “será fundamental sostener y proponer diversas herramientas que permitan incentivar el consumo y así, de a poco, mejorar las expectativas de nuestro sector”. 

La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA) expresa su apoyo al operativo de desalojo realizado en la zona de Flores, en especial la comprendida entre las calles adyacentes a la Av. Avellaneda, Bogotá entre Av. Nazca y Cuenta, Argerich en Av. Avellaneda y Bacacay, entre otras.
Durante las últimas semanas, a través de la Mesa de Seguridad Pyme, FECOBA ha tenido diálogo permanente con las entidades que representan a los comerciantes y con las autoridades del Ministerio de Seguridad porteño.
Los comerciantes, a través de las entidades que los representan, han manifestado la gravedad de la situación planteada, y se han delineado en conjunto, propuestas de emergencia para preservar el comercio legalmente establecido en esta zona, y para mantener las medidas sanitarias que requiere el contexto actual ante la pandemia Covid-19.
FECOBA siempre ha defendido el comercio legalmente establecido y ha denunciado la venta ilegal y la ocupación del espacio público que tanto perjudica a los comercios. La Federación trabaja de forma mancomunada para frenar la venta ilegal, el fraude marcario y la confección de mercadería apócrifa.
La venta ilegal tiene un rostro indigno ya que detrás de un vendedor ilegal que trabaja sobre una manta, hay una organización mafiosa que se aprovecha de su necesidad de trabajar para explotarlo bajo sistemas de trabajo esclavo y trata de personas. Estas organizaciones no sólo perjudican a los comerciantes, sino a la comunidad en su conjunto, generando violencia, contrabando, competencia desleal, corrupción y defraudación al fisco.
Es por todo ello, que desde FECOBA apoyamos el operativo realizado, agradecemos a las autoridades intervinientes, e invitamos a las entidades, los comercios, y los funcionarios a continuar con esta lucha, redoblando esfuerzos y dando seguimiento a estos operativos.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 7 de enero de 2021.

AV. AVELLANEDA Y ADYACENCIAS

Desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) compartimos la información relativa a la venta ilegal y ocupación del espacio público en la zona de Flores, en especial la comprendida entre las calles adyacentes a la Av. Avellaneda, Bogotá entre Av. Nazca y Cuenca, Argerich entre Av. Avellaneda y Bacacay, entre otras.

Lamentablemente, el avance de la venta ilegal y la ocupación del espacio público atenta contra el comercio legalmente establecido, adicionando, que detrás del vendedor ilegal que trabaja sobre una manta, hay una organización delictiva que incluye fraude marcario, contrabando, dudosa procedencia de los bienes comercializados y trata de personas. A eso se le suma la defraudación contra el tesoro público, por la venta no gravada, por lo que, desde FECOBA y trabajando en conjunto con los organismos de control, fiscalía y gobierno porteño, realizamos las gestiones correspondientes para proceder a restablecer el legítimo derecho de los casi 5.000 comerciantes, como la del pasado 23 de diciembre

En las últimas semanas, y según la información brindada por la entidad que representa los intereses de los comerciantes de la zona, los aproximadamente 2.000 vendedores ilegales, que se establecieron, en especial sobre la calle Bogotá, Cuenca, Argerich y otras, han tomado el control de las calles y se han suscitado hechos de violencia, como el registrado el pasado 22 de diciembre. También hay aproximadamente 50 puestos de comida callejeros, que no sólo son ilegales sino que atentan contra la salud pública de la población; esta caótica situación afecta directamente el normal desempeño de la actividad comercial traduciéndose esto en una caída en las ventas en los comercios de un 30% menos que el año anterior, en pesos.

Ciudad Autonoma de Buenos Aires, 5 de enero de 2021.

19000 comercios cerraron definitivamente y tenemos que tratar de que abran y que no vuelvan a cerrar más” Fabián Castillo, presidente de FECOBA.

Desde FECOBA contribuimos mediante la elaboración de datos propios a tomar decisiones en base a evidencia

Desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires relevamos 184 arterias comerciales, con un total de 45.500 locales, lo que nos permitirá contar con datos propios para acompañar al sector y proponer al ejecutivo medidas, basadas en evidencia, tendientes a sostener el comercio minorista y el nivel de empleo afectados por la pandemia de COVID 19 y por cambios significativos en los hábitos de consumo y de los canales de comercialización. 

Hemos realizado nuestro relevamiento buscando un correlato con los datos estadísticos de relevamiento de locales sobre avenidas del censo de locales comerciales del 2019 realizado por la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuya muestra, similar en magnitud, nos permite analizar nuestros propios datos como complemento de estudios de mayor alcance y profundidad.

Según el censo de locales comerciales del 2019 de la Dirección de Estadísticas y Censos del Ministerio de Hacienda y Finanzas nuestra ciudad cuenta con un universo de 130.480 locales (Incluye locales no ocupados y ocupados), de los cuales 117.979 son locales a la calle y el resto se encuentran en centros comerciales o galerías. 

Del total, según el mismo censo, 98.821 de los locales están en actividad y, en relación a la participación medida por rubros agrupados, se destacan dos preponderantes, el de indumentaria y calzado y el de alimentos, bebidas y productos de limpieza, ambos con una alta participación del total. 

De no haber mediado un suceso inédito durante el 2020, los datos recabados en dicho censo serían suficientes para tener un estado de situación del sector y para sugerir y proponer políticas públicas orientadas al mismo. 

Sin embargo, luego de que la pandemia y las medidas adoptadas afectaran el normal desenvolvimiento de la actividad del comercio minorista nos vimos impulsados como institución a duplicar los esfuerzos para lograr un diagnóstico actualizado, trimestre por trimestre, en el entendimiento de que la actividad requiere esfuerzos acordes a la magnitud de la crisis e inmediatos tendientes a evitar la destrucción de actividad económica. 

Preocupación de la entidad por el cierre de comercios

Nuestro relevamiento nos permitió constatar un aumento de la tasa de locales cerrados, medida como porcentaje sobre el total de locales, que pasa del 9% del registro anterior al 15% en el relevamiento actual lo que representa un incremento de casi 7.000 locales desocupados en nuestra muestra pero que, proyectado como incremento de la base de locales desocupado del total relevado por la ciudad, significaría un aumento de más de 21.000 locales desocupados adicionales al dato de 2019, total que, una vez corregidos ponderando el sesgo que podría significar el relevar solo arterias comerciales, nos arroja 19.000 locales cerrados al finalizar el 2020.  Se incorporó al análisis la hipótesis de una menor tasa de cierre de locales por fuera de las arterias comerciales relevadas en relación a la presunción de una mayor participación del comercio de cercanía y del agrupado de rubros de Alimentos, bebidas y productos de limpieza menos afectados en su nivel de actividad. 

Si bien estas conclusiones deberán ser ratificadas por datos censales, este número es necesario indicador para que la opinión pública tome nota de esta situación y encontremos, juntos, soluciones tendientes a la reapertura definitiva de dichos locales tal como lo señalara Fabián Castillo, presidente de la entidad, en sus distintas intervenciones y como respaldamos desde el Observatorio de Retail creado en el marco de la Mesa Inmobiliaria y de la Construcción de FECOBA. 

Fuentes:

Datos propios de relevamientos y datos estadísticos de diversas fuentes como:

https://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/?p=115195, https://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/?p=115254, https://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/?p=115238

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 26 de diciembre de 2020.

Las autoridades de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) junto con la Asociación Centro Comercial Once y la Asociación de Comerciantes de Av. Avellaneda (ACOMA), se reunieron con funcionarios de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y del Ministerio de Seguridad porteño para exigir una respuesta ante la crisis y el avance de la venta ilegal en la Ciudad. 

El encuentro fue encabezado por el titular de FECOBA, Fabián Castillo, el secretario general de la entidad, Sergio Lamas, el secretarlo de Hacienda, Marcelo Freire, el vicepresidente 3, Mario Oriente y el referente de la Mesa de Seguridad, Gustavo Grillo. Además, por el lado de la Asociación Centro Comercial Once estuvo presente Eduardo Sirotsky y Emiliano Iglesias por ACOMA. 

Durante la reunión, se delinearon propuestas de emergencia para preservar el comercio legalmente establecido en las principales arterias comerciales y por mantener las medidas sanitarias, dada la crítica situación que atraviesa el Ciudad por el avance de la venta ilegal y la competencia desleal en las principales zonas. 

“Luego de un año que estuvo marcado por la baja en el consumo, las pocas ventas y el esfuerzo por aplicar los protocolos sanitarios a los locales, los comerciantes estaban expectantes por las fiestas. El avance de la venta ilegal entorpece y perjudica fuertemente el desarrollo de su actividad”, señaló el presidente de FECOBA, Fabián Castillo.  

Tras la reunión, los funcionarios se comprometieron a dar una respuesta urgente que permita preservar el desarrollo comercial teniendo en consideración las medidas sanitarias vigentes. 

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 23 de diciembre de 2020

El 80,6 por ciento de los comerciantes prevé que sus ventas de fin de año estarán por debajo de las registradas el año último y sólo un 13,9 estima que logrará superar las que tuvieron lugar durante las fiestas de 2019, según se desprende de un relevamiento elaborado por la Federación de Comercio e Industria (FECOBA).

Según la encuesta, de la que participaron 60 centros comerciales porteños, a pocos días de la Navidad, la perspectiva de mayor caída por rubro –medido por cantidad de unidades- se ubica en indumentaria y calzado, con mermas que se calculan entre un 50 y un 60 por ciento, respectivamente.

En contraposición, juguetería es el rubro que muestra mayor dinamismo y las ventas que se registran están vinculadas con actividades al aire libre como andadores, monopatines, pelotas e inflables, entre otros.

Por otro lado, el relevamiento muestra que para un 63.9 por ciento de los comerciantes las fiestas de fin de año representan en promedio casi 5 millones de pesos de su facturación anual, mientras que para el 16.7 por ciento, más de 30 millones de pesos y para un 13.9 implican entre 15 y 30 millones de pesos.

“Estamos observando que pese al intento por reacomodarse tras el peor año de la historia económica que se recuerde, el nivel de ventas no repunta y eso no nos permite ser auspiciosos para estas Fiestas. Será de vital importancia retomar un sendero de incentivo al consumo para apuntalar al sector el año próximo”, evaluó el titular de FECOBA, Fabián Castillo, al tiempo que recordó que “antes de que comenzara la pandemia, las pymes venían atravesando dos años de prolongada recesión, lo que dejó a las empresas en una situación de mucha fragilidad”.

La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, (FECOBA) solicitó a la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) la urgente implementación de una moratoria especial que contribuya a la recuperación económica de las Pymes de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la crisis ocasionada por la pandemia de COVID-19. 

El reclamo, fundamentalmente, está orientado a la suspensión del cobro y el diferimiento del pago de todos los impuestos y los regímenes de retención y percepción sobre los Ingresos Brutos, Sellos, ABL, entre otros. 

En ese sentido, el presidente de la entidad, Fabián Castillo, remarcó la imperiosa necesidad de implementar esta moratoria para poder reactivar la matriz productiva de las Pymes. “Es un momento de mucha fragilidad en el sector, que necesita un acompañamiento puntual para los meses que vienen. Lo daños que deja la pandemia llevará mucho tiempo repararlos y este tipo de herramientas son ahora decisivas para acelerar cualquier atisbo de recuperación”, planteó. 

A su vez, se solicitó diferir el pago de las moratorias y los planes de facilidades de pago vigentes y transformar los saldos a favor como de libre disponibilidad.

Por otra parte, desde FECOBA se remarcó la necesidad de incentivar el consumo a través de diversas facilidades como la ampliación del “Ahora 18” y la creación del “Ahora 36” para adquirir productos de alto valor. Además, de contar con mayores flexibilizaciones para el otorgamiento de créditos. 

“Todos estos requerimientos son clave para la reactivación económica de uno de los sectores más afectados por la crisis actual. Es de vital importancia financiar el consumo, incentivarlo, para que la producción crezca y los comerciantes puedan salir adelante”, explicó Castillo.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 12 de noviembre de 2020.

Desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) compartimos una editorial redactada por la Camara de Empresarios Madereros y Afines (CEMA), entidad adherida a nuestra Federación.(*)

Culturalmente, a los Empresarios no se nos ve como lo que realmente somos y hacemos. Nos entusiasma emprender proyectos y tomamos todos los riesgos que ello implica: desde la idea inicial hasta el armado de la estructura y organización de una empresa, sin importar su tamaño. En la mayoría de los casos aportando capital propio.  Es escasa o nula la ayuda crediticia, ante el sinfín de requisitos y garantías que se nos exige. Y siempre teniendo que convivir con la expectativa de un resultado incierto. Generamos la mayor cantidad de puestos de trabajo y con ello damos la posibilidad a muchas personas de tener un trabajo genuino y alcanzar sus propios objetivos personales y familiares. Sin embargo, solemos ser vistos y rotulados como especuladores, egoístas, insensibles al dolor de los demás, dispuestos a avasallar los derechos de los otros. Lamentablemente, esto ha sido inculcado en la sociedad toda, lo que lleva de manera equivocada a que gran parte del imaginario colectivo esté convencido de que somos los que nos aprovechamos de los trabajadores, los responsables de la pobreza del país, y que debemos dar solución a los problemas los hayamos generado o no. Así es como somos vistos: como explotadores, casi como ladrones, en vez de reconocernos como parte de la sociedad que apuesta al crecimiento y desarrollo del país. Nuestra actividad, esfuerzo, riesgo, visión, y la generación de trabajo real al sistema, se ve amenazado cada vez más, debido a las condiciones adversas que sufrimos a diario.

La evolución de las relaciones del trabajo ha generado que los derechos de los trabajadores se vean cada vez más afianzados y respaldados, que las condiciones en los lugares de trabajo mejoraran y que muchos ex trabajadores se entusiasmaran y se volvieran empresarios. Esta loable evolución no ha sido equiparada respecto de los empresarios, donde nuestros derechos y condiciones de poder crecer y emprender nuevos desafíos, se ven siempre amenazados y expectantes a los cambios e imposiciones de nuevas restricciones y limitaciones de nuestras posibilidades. 

En ese marco, seguimos siendo los “malditos”, “los insensibles”, “los explotadores”, entre muchos otros calificativos que recibimos a diario. Al empresario siempre se le puede pedir más, siempre se le puede exigir más. La empresa todo lo “banca”. Y es por eso que generalmente la búsqueda facilista de la solución de los problemas recae sobre los empresarios, ya sea mediante aumento y/o creación de nuevos impuestos, cargas, tasas y responsabilidades, así como los juicios laborales siempre en aumento. Es muy revelador este último punto. En la justicia laboral, ya no se advierte justicia, no importa investigar para llegar a la verdad objetiva de quién tiene la razón sobre los planteos que se presentan. De nada sirven las pruebas y las argumentaciones que presentamos los empresarios, generalmente no son tenidas en cuenta. Lo que más les importa a los jueces, en la inmensa mayoría de los casos y para no ser cuestionados, es quién se presenta como el más débil y a quién hay que respaldar. Es más, poco importa lo que realmente le corresponda al empleado, ni que la empresa cada vez con más frecuencia quede en la ruina, lo que les importa es arribar, en la mayoría de los casos, a resoluciones que resulten políticamente correctas y eso lleva a condenar a los empresarios. Y esto en un marco legislativo que lleva a la estabilidad laboral eterna.

Y este imaginario colectivo, ha sido generado desde el Estado en sus distintas versiones y dirigencias. No tenemos registro de contar con un Estado y una sociedad que valore al empresario en los hechos, más allá de los discursos, como generador genuino de trabajo, como emprendedor de nuevos desafíos, como pieza fundamental para generar productos y servicios que generen riqueza y atraigan inversiones, eximiendo al mismo Estado de tener que incrementar el gasto presupuestario, como consecuencia del trabajo público.

Dentro de esta realidad, la Argentina, como el resto del mundo, sufre la pandemia, y más allá de las decisiones adoptadas por el gobierno, con una cuarentena interminable (acertada o no, la historia lo juzgará), una vez más y en mayor medida el peso recae sobre los “malos de la película”, es decir, los empresarios, teniendo que absorber sus consecuencias. 

Poco importa el tiempo que no trabajamos, la disminución de la demanda, el cumplimiento de los protocolos, el tener que organizar una nueva forma de transporte para nuestros trabajadores, el seguir pagando salarios a los que pertenecen a los grupos de riesgo, los nuevos vicios que esta situación irregular genera en la relación laboral, la posterior ampliación de los grupos de riesgo, todo con nuevos y mayores costos, recae siempre sobre las empresas. Y cuando intentamos cumplir con las escasas ventas que podamos realizar, nos encontramos con la escasez de materias primas.

Esto no es una crítica a los que nos gobiernan ahora. Tampoco es una propuesta de acción.  Es un grito: ESTO NO DA MÁS. NO PODEMOS COMPETIR DENTRO DE ESTE ESQUEMA, NI EN EL MERCADO INTERNO NI EN EL MUNDO. YA NO SOMOS VIABLES, NO SOMOS SOSTENIBLES. Los sucesivos Gobiernos nos han ido llevando a esta situación de inviabilidad, a esta falta de futuro como comunidad, como país.

Es hora de plantearnos qué país queremos y cómo lo hacemos, entre todos, sin buscar ventajas sobre intereses particulares, ni partidarios, adaptando los buenos ejemplos que se pueden encontrar en muchos países del mundo. Apoyando al empresario para que pueda generar empleo, sin abrumarlo, simplemente dejándolo hacer dentro de un razonable marco legal establecido, sin modificarlo de acuerdo a los intereses y circunstancias. 

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 10 de noviembre de 2020.

(*) Las opiniones expresadas en este documento que no ha sido sometido a revisión editorial, son de la exclusiva responsabilidad de los autores y pueden diferir con las de la organización.

La Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA) acompaña a la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (AADET) y adhiere al comunicado que la entidad difundieradías atrás, solicitando a las autoridades nacionales y de la ciudad que, tras 7 meses y medio de inactividad del sector, se reabran los teatros bajo la implementación de los protocolos correspondientes.

El comunicado de AADET señala que, pese a haber primado el diálogo y voluntad de colaboración del sector teatral para con las autoridades a fin de poder brindar mayores condiciones de seguridad mediante los protocolos consensuados colectivamente entre los diferentes actores de las artes escénicas, por el momento la vuelta de la actividad teatral y musical sigue postergada y sin expectativas de evolución. 

Desde FECOBA entendemos que, más allá de las graves implicancias económicas que afectan significativamente a los empresarios, actores y trabajadores del ámbito teatral y musical como consecuencia de la falta de actividad, las artes y la cultura contribuyen a la vitalidad de la sociedad, a la cohesión social y al diálogo intercultural

Por lo antedicho, desde la Federación manifestamos nuestro acompañamiento a AADET y a todas las instituciones que legítimamente representan al sector, a la espera de que las autoridades revean esta situación que afecta a la conservación del tejido cultural local, impactando en los diferentes espacios vinculados al espectáculo e involucrando a artistas, empresarios, trabajadores y colaboradores del teatro y de la música en vivo.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 09 de noviembre de 2020.

ACTUALIZACIÓN:

Agradecemos a la AADET la nota de agradecimiento a nuestro apoyo: